Family trip. León

8/21/2018

¡Buenos días!
Durante este fin de semana he ido colgando algunas fotos en Intagram sobre nuestro viaje familiar del verano.

Este año nos hemos decidimos viajar al norte, una breve ruta por León y algunas ciudades leonesas.

Aunque ya conocía prácticamente todo, no es lo mismo que viajar con los peques, puesto que hay que intentar emocionarles con visitas especiales para ellos.
Hubo ratos para todo, la alegría, el enfado, el estrés y el descanso, pero como siempre digo, el balance final de viajar en familia es de lo más positivo.


Empezamos nuestra ruta en la ciudad de Ponferrada, alojándonos en el hotel rural Camino Médulas, un hotel discreto con el encanto de situarse en medio de la naturaleza y con piscina para amenizar las tardes.


Por la zona visitamos el paraje natural de Las Médulas, una de las pocas cosas que me quedaba por conocer de la provincia. Es un paisaje espectacular, donde la orografía ha sido creada por el hombre, ya que se trata de una inmensa explotación minera romana, y lo que vemos son las antiguas minas a cielo abierto, cubiertas en la actualidad de impresionante bosque de castaños. La caminata y subida con los niños fue amena, pero agotadora. Eso si, merece mucho la pena visitar el mirador de Orellán y disfrutar de las vistas.

Esa misma tarde paramos en el lago de Carucedo, formado también a causa de las excavaciones romanas, y donde disfrutamos de una tarde fresquita y de relax. No sin olvidar pararnos en el Castillo de Cornatel, ubicado en Priaranza del Bierzo, en un promontorio rocoso y en un estado de conservación bastante bueno para imaginarte cómo sería la vida medieval del siglo XIV.


La visita en la ciudad de Ponferrada se centró básicamente en su castillo medieval, un castillo templario de grandes dimensiones y que visitamos a primera hora de la mañana solos. No hubo rincón que se nos perdiera, y aunque echo en falta más actividades enfocadas a los niños, no se aburrieron en ningún momento. Y es que un castillo, y si son dos mejor, siempre son una gran opción en los viajes familiares.
 

Bernardo, el dueño del hotel, nos recomendó una ruta por la tarde, un tanto extensa, que decidimos reducir y adaptar con los niños.
Me quedé con muchas ganas de visitar el monasterio de Carracedo, pero así tenemos excusa para volver.

No obstante hicimos una visita a O Cebrerio, primer pueblo del camino de Santiago en Galicia. Es más bien una pequeña aldea, que fue parada de mi Camino ¡hace más de 20 años! Y que queda anclada en una atmosfera medieval, de neblina y arquitectura de pallozas, con una iglesia prerrománica del siglo IX.
 

De camino a León, parada previa en Astorga, precisamente el día 25 de julio, día de Santiago, por lo que muchos pueblos de la zona celebraban sus fiestas. En Astorga no nos perdimos el Palacio Episcopal de Gaudí, de una arquitectura impecable, fruto de varias restauraciones recientes. También gustó a los niños, aunque creo que disfruté yo más que ninguno.
Y cómo no, visita express al museo del Chocolate, donde degustar una tableta 100% cacao, espectacular, y donde confirmé que el chocolate es ultra beneficioso para el organismo…


En León nos alojamos en los apartamentos In Loft, sin duda la mejor opción cuando viajamos con niños, ya que nos permite tener un espacio más amplio para todos, y algo fundamental, una cocina para poder hacer desayunos y cenas a nuestro aire.
Como decía al principio la ciudad de León es para nosotros de sobra conocida, y nos dedicamos a ver a la familia y visitando el pueblo de mis abuelos, que desde luego es lo que más disfrutaron mis hijos.
Desde luego la Catedral no les motivó nada de nada; creo que aún son pequeños para estas visitas, otra vez será.


Pero si te decides a visitar León no te puedes perder un paseo en el tren turístico, que te dará una panorámica de todo lo que puedes ver: El Palacio de los Guzmanes, la propia Catedral y sus maravillosas vidrieras, San Isidoro con las pinturas más importantes del Románico, la antigua muralla romana, o el Convento hotel de San Marcos. Da para mucho esta pequeña ciudad, y para comer, sin duda, cualquier bar-restaurante del Barrio Húmedo.

Otra visita interesante y que sí os va a gustar a toda la familia, son las Cuevas de Valporquero, cuevas de roca caliza en formación constante, donde podemos maravillarnos con la fuera del agua y la naturaleza. Merece la pena hacer el recorrido largo. Eso si, abrigaos y con botas resistentes porque la temperatura todo el año es de 7ºC.


Y hasta aquí nuestro viaje familiar. Fueron 6 días, no muy cargados de visitas o paseos largos. Hay que moderar cuando viajas con niños pequeños, e intentar disfrutar todos juntos, aunque nos queden cosas sin ver. Sin duda, repetiremos en más ocasiones, y ya estamos pensando en la próxima escapada!

 


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